Mostrando entradas con la etiqueta presente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta presente. Mostrar todas las entradas

Donde has estado?

| 2 motivos para comentar
No hace ni un mes que vivimos bajo el mismo techo, a decir verdad, dormimos juntos cada noche desde hace algo más pero, entre idas y venidas, viajes, aún no nos hemos instalado del todo. Quién lo diría.
Quien diría que tan sólo nos conocemos desde el 8 de marzo....acercándonos a los 5 meses. Que no lo son aún.
Y, sin embargo, no sé como he podido pasar un día sin él a mi lado.
Es todo lo que me falta a mi y lo que me complementa.

Optimista y positivo, siempre con una sonrisa en los labios, siempre con algo bueno que decir, que pensar; nada que ver conmigo que soy negativa hasta lo inimaginable, pesimista por naturaleza, con él, me siento obligada a ver las cosas desde nuevas perspectivas.

Extrovertido, natural, cualquiera diría que lleva toda la vida viviendo y trabajando en Barcelona, no parece un extraño en ninguno de los lugares que frecuenta, es como si siempre hubiera tenido su lugar esperándole, aguardando que llegara. Me hace sentir cómoda allí donde vayamos, tranquila de saber que es uno más, a pesar de ser un recién llegado, forma más parte del lugar que nadie.

Atento, cariñoso, no me falta de nada, ni me sobra nada; es en su justa medida todo lo que puede y debe ser. Sabe que decir, como y en que tono, en el momento exacto. Su sonrisa consigue sacarme de donde este; sus caricias, sus besos, con cada uno de sus gestos me siento protegida, me siento querida, ya no puedo envidiar a nadie, creo que debo ser envidiada, es tanto, tanto lo que me da con lo mínimo...un roce, su presencia.

Sus mensajes cuando esta trabajando, recordándome a cada rato que me extraña, que me ama, que soy su princesa; consigue hacerme sentir cada día protagonista de una historia de amor.

Donde has estado todos estos años?
Mirando mi presente y echando la vista atrás no sé como he podido vivir sin ti a penas unas horas.
Son tantas las cosas que querría decirte y me siento incapaz de hacerlo como te mereces. 
Cuando reparo en que lo has dejado todo para seguirme a Barcelona y te veo bien, hecho a medida de las circunstancias, cómodo, incluso, pienso, feliz, no sólo de estar a mi lado, los cambios te han sentado bien, te has adaptado de una manera envidiable, surrealista...

Y yo, mi vida, sin ti, donde estaba y que hacía antes de que llegaras tú? nada de lo que pasó importa, solo lo que me ofreces y me haces vivir tiene importancia; el futuro, por primera vez, me parece bienvenido, interesante, increíble, porque lo viviré contigo.

Donde has estado? y como he podido vivir sin ti?; dicen que las personas tenemos el destino escrito y puede, sólo puede, que mi destino siempre fueras tú, de ahí que nunca decayera porque tenías que llegar...de no ser así, no entiendo como lo he logrado. Porque parecemos hechos a medida, porque lo que ahora tengo lo he soñado siempre, porque encajamos a la perfección, porque siento que me conoces y que nadie jamás antes que tú, mucho menos después, pudo ni podrá hacerme sentir tan gloriosa y feliz como me siento contigo. Como tú consigues hacerme sentir.

Donde has estado?...no vuelvas a marcharte.

Donde has estado? porque tarde tanto en encontrarte? cómo si quiera, pude imaginar ser feliz antes si es ahora, la única vez, que me siento plena, por completo?. Quizás se deba a eso, a que jamás antes toque las estrellas con la mano; mañana, si no te tengo conmigo, nunca volveré a ser feliz, ya que eres tú quien le da sentido a mi vida, quien me ha enseñado el significado de ¨pareja¨, quien provoca un torbellino de sensaciones nuevas dentro de mi, quien consigue que sea todo como la primera vez. A quien quiero de la manera más pura que alguien pueda amar. A quien extraño cuando se marcha a trabar y espero ansiosa como si hiciera años que no veo.

Donde has estado?
Que distinto es todo a tu lado.
No vuelvas a marcharte. Si lo hicieras, te buscaría hasta el fin del mundo.

Donde has estado?...
Que distinto es todo a tu lado.
Tu me haces vivir el momento para construir recuerdos inborrables.
Donde has estado?
No me dejes nunca.
Leer más...

Bailar pegados

| 0 motivos para comentar


Hoy me salió una canción en el Ipod una canción que no conocía de Bad Paisley, ¨We Dance¨, que me hizo pensar en lo mucho que deseo bailar un lento con mi príncipe, no sé exactamente porqué, hace años que no bailo una balada con nadie, ni tan siquiera he tenido necesidad o deseo de qhacerlo, tanto como deseo hacerlo ahora. El pensar en un baile lento me hizo recordar la sensación que sentí, la primera vez que baile con un chico.
Recuerdo perfectamente cuándo, cómo, con quien y qué canción baile. 

Era el verano de 1989, yo estaba en un colegio de Suiza, College Du Lemàn (creo que se escribía así, como es francés); era el segundo año que iba a pasar un mes a esa escuela a practicar el inglés; ya tenía mis amigos, conocía el terreno y me sentía en mi lugar. Tenía 13 años.
Con mis 3 amigas del alma, hicimos un cuarteto perfecto: conocido por todos, rebeldes sin causa y sin remedio y unidas, muy unidas. Como anécdota contaré que tuvimos 14 avisos de expulsión en sólo 3 semanas...a a penas 3 días de acabar nuestro tiempo en el colegio, nos expulsaron, se venía el 15  aviso, que pasó a ser un hecho.
Dentro de nuestra independencia del resto del mundo había un grupo de 4 chicos, 5 en realidad pero uno de ellos era el hermano pequeño de Karim, que más que ¨uno más¨ era una mochila; estos 4 valientes: Karim, Omar, Dori y Timur, siempre estaban rondando por donde estábamos nosotras o, en su defecto, nosotras siempre rondábamos por donde estaban ellos.
Se hicieron dos parejas: Timur y Beti y Karim y yo. Timur es de Egipto y Karim de Damasco. Beti y yo, españolas de pura cepa.
Nuestro feeling se dió a los primeros días de llegar; nosotras ya nos conocíamos, aunque el año anterior no habíamos profundizado en nuestra amistad y cada una, a excepción de Estrella y yo, íbamos por nuestro lado; con ellos más de lo mismo: Karim y su hermano, Ali, ya habían estado, al igual que Omar al que teníamos también visto, los otros no sabría decir.
Los dos grupos, era sabido por todos, estábamos muy unidos, no todo el día juntos, pero estábamos marcados por la misma cruz.
La primera semana de estar ahí tuvimos discoteca el viernes por la tarde.
Ay dios!, que fantásticas las discotecas de colonias, los colegios de verano!; esas maravillosas tarde-noche de fiestas que aguardábamos como agua de mayo. 

Una amiga mía, española, del colegio de Barcelona, Cristina, se me acercó a lo alrgo del día y me informó que esa tarde, en la disco, Karim me iba a pedir para bailar.
El resto del día es historia!, histérica perdida, hablando sin parar con las chicas, riendo, imaginándonos el momento en voz alta y a cuatro voces y esperando impacientes, todas!, el momento, el gran momento.
Después de comer, recuerdo que nos cruzamos con los chicos al salir del comedor y karim se me acercó:
K: - ¨Will you go tonight to the disco?
S: - Yes, I will
K: - See you there then!
S: - Ok, see you later, bye!

Unas frases de nada, a mi me hacían sentir pletórica. 
Confirmada nuestra ¨cita¨, el tiempo pasó y llegó la hora x. Yo me presenté con mis ángeles de la guarda una vez comenzada la disco; eso de estar allí nada más abrir las puertas para nada, debía hacerme esperar. Y ahí estaba él; lo típico, los chicos a un lado, las chicas al otro, mirándonos y dejando escapar alguna que otra sonrisa. La música de fiesta sonaba y yo esperaba, algo insoportable la espera, dicho sea de paso, que llegaran las lentas. Y llegaron.
La primera que sonó fue ¨Sacrifice¨ de Elton John; como iba a olvidarla!
Karim se me acercó, alargó su mano y sonrió; mi respuesta fue automática: alargué la mano, sonreí y me dejé guiar; el resto  de nuestros amigos y la disco en general: grititos, risas, abucheos y palabras de...ya podéis imaginaros.
Sí, éramos la primera pareja en formarse oficialmente en la escuela, pareja conocida por todos los alumnos, nuestra fama de gamberros barría barreras!
Nos colocamos en el centro de la pista y nos dejamos llevar lo que podíamos y sabíamos. Mis amigas, por un lado, me iban dando indicaciones y sus amigos, por el otro, le daban indicaciones de que se acercara más a mi y de algo más, como que colocara sus manos más abajo y, ni corto ni perezoso, lo hizo! (hay una foto del momento: ¨manos en el pandero¨, algún día la subiré). La canción seguía y seguía y yo hubiera deseado que no acabara más, pero acabó. 
Nos separamos, me dió las gracias y cada uno se fue a su rincón.

Que tarde!, que momento!, que sensación! que recuerdos.

A la semana siguiente, la segunda, volvimos a la disco y repetimos el baile, en esta ocasión Roxette, ¨It must have been  love¨. Fue nuestro último baile. 
Una semana después me expulsaron, justo en viernes, al medio día. Y justo esa mañana me habían comentado que iba a pedirme apra salir!, jajaja; ¨pedirme para salir¨, que buenos tiempos, que inocentes.

Esos bailes los tengo grabados tan adentro mío que difícilmente nunca los olvidaré.
Me sentíta especial, eran todo experiencias nuevas, las primeras veces, el primer chico; todo era lo primero de...

Después de esos bailes en el subterráneo del edificio central del College Du Lemàn hubieron otros: ese mismo invierno baile con Copi, el chico que me gustaba de mi curso, pero no recuerdo la canción, si cuándo y cómo sucedió pero, eso, es otra historia.

Cuando acabé de recordar parte de mi magnífico y, puedo decir aún hoy, el mejor verano de mi vida, he reparado que, desde el año 89 nunca he vuelto a tener necesidad o deseo de bailar pegado junto a alguien, hasta ahora.
No me explico cual será el motivo; si será por sentirme como una niña con zapatos nuevos: exaltada, feliz y fuera de mí misma pero lo único que sé es que me muero por bailar con mi príncipe.
Imagino a los dos, abrazándonos, girando lento sobre nosotros mismos, con las manos en su lugar, ni más arriba, ni más abajo, sólo, donde deben estar, reclinando mi cabeza sobre su pecho, cerrando los ojos y dejándome engullir por el sonido de una canción melódica que pase a formar parte de neustra historia, de nuestro cuento de hadas. Sí, bailar pegados....eso quiero.



Leer más...

4 + 1

| 0 motivos para comentar


Ayer, sentí de 5 diferentes maneras, como en mi interior se producían sensaciones de dolor, confusión y desamparo; 4 situaciones más 1, provenientes de diferentes ámbitos de mi vida y de diferentes características pero, las 5 situaciones, consiguieron producirme un dolor interno que, aún siendo distinto el alcance y las huellas, no dejaba de ser dolor y de dejar un recuerdo en mi memoria.

Caso 1
Mi hijo.
Duele. Los hijos, duelen. Eso es sabido y/o de fácil entendimiento por y para todos. 
Mi hijo, en plena pre-adolescencia esta consiguiendo acabar con mi paciencia, decepcionarme y hacer que me pregunte a mi misma donde he fallado para que le falten valores, para mí, demasiado necesarios.
También soy consciente de que llevo al extremo mis conclusiones pero, no debemos pasar por alto que esta en un momento clabe para su evolución y formación como persona y, por eso, me supone más preocupante sus conductas.
Dolor porque tube que reconocer que me quedaba grande, para mi sola, encontrar soluciones, enfrentarme día a día a él, mantenerme firme.
Dolor por ver su respuesta ante un castigo dictatorial; al ver que, realmente no valora la mayor parte de las cosas que debería valorar.
Dolor tras sentir miedo por no saber encontrar o llegar a tiempo de remediar algunas actitudes o respuestas.
Mi hijo es bueno; no es porque sea mi hijo, es así, pero la generación de la que forma parte esta muy falta de un montón de cosas, culpa de sus mayores por supuesto.
Sin dramatizar, porque dramatizo, como buena madre, quiero tratar de corregir esos pequeños detalles que no le harán nada bien el día de mañana.
Un dolor causado por una preocupación desmesurada.
Leer más...

Costumbres

| 2 motivos para comentar
Las personas somos animales de costumbres.
Sin darme cuenta, o siendo consciente, la verdad es que me doy cuenta de que tengo muchas costumbres a las que me he acostumbrado y, lo más increíble es que no sé si me hacen bien.

Hace poco, desde que mí príncipe y yo decidimos dar el paso de vivir juntos y mantuvimos una serie de conversaciones, acepté cambiar una de mis costumbres más arraigadas; lo más ridículo de todo es que era una costumbre que sólo tenía en mi casa, en mi cuarto, en mi cama. Fuera de ahí, me adaptaba a la situación, al momento, a lo que fuera.
Esa costumbre era el lugar de la cama donde dormía; mi ¨lado¨ de la cama.
Nunca recuerdo haber tenido un lado u otro de la cama de manera establecida; cuando vivía en Consejo de Ciento dormí siempre en el lado derecho, por mi propia comodidad no por ideas sociales, la puerta quedaba en el izquierdo.
En la casa actual dormí desde el primer día en el lado izquierdo, cerca de la puerta, alejada de la ventana; daba igual quien durmiera conmigo, así era, así había sido y así seguiría siendo. Cuando se quedaba la Lolo, Blanca...mi hijo, todo aquel que me hacía compañía se acomodaba en el lado derecho.
No había caído en porque era, pero sí es cierto que cuando, a solas, durante mucho tiempo me quedaba pensando en mi pasado me decía que en algún momento me atrevería a dormir en el lado que no me pertocaba, por costumbre.
Y lo hice, sin discutir, sin plantearmelo demasiado, cuando, ya decidido que queríamos un proyecto de futuro común, vino a Barcelona un fin de semana y, por ideas sociales, se acomodó en el lado izquierdo, mi lado; a modo de broma le dije que ese era mi lado y repsondió que el lado que esta cerca de la puerta es donde debe dormir el hombre, para poder proteger a su pareja de cualquier intruso que entre. Acepté, sin más, le dejé seguir durmiendo en ese lado y yo, acurrucada entre sus brazos, también me dormí.

Soy consciente de que he ido rompiendo costumbres a lo largo de mi vida a modo de romper con el pasado en muchas ocasiones: me corté el pelo quitándome una melena que me encantaba, sólo para demostrarme a mi misma que estaba preparada para seguir adelante y olvidar. Cambié parte de la decoración del cuarto, más bien sumé artículos para sentir la atmósfera diferente y no enredarme en demasiados recuerdos cuando no había presente que los creara.
Me negué a relacionarme con el sexo opuesto creyendome fiel a una idea que me había creado, por costumbre, en mi cabeza.
Y más mucho más pero, mi lado de la cama era un acto de pura osadía...huviera sido de pura osadía, antes.
De el modo en que dejó de ser mi lado para pasar a ser el suyo, ha sido lo más grande que podía pasarme en cuanto a romper una costumbre; desde entonces duermo en mi nuevo lado y le reservo el suyo, encantada de que así sea.

Leer más...

Todo esta bien, hasta que deja de estarlo.

| 0 motivos para comentar


Alguna vez escuché decir: ¨Soy tan feliz que tengo miedo¨, siempre supe porqué lo decían pero me pareció demasiado dramática tal afirmación.
Pero nunca hay afirmaciones dramáticas, sino gente demasiado confiada.

Todo va genial; me siento como en una nube; resulta que los sentimientos por una vez, no están descompensados; diría que vamos a la par y que encontré al amor de mi vida; todo es tan perfecto que parecería irreal. Y, desgraciadamente, todo va tan bien que siempre hay algo que te lo jode.

Esta semana pasada, el príncipe, vino el jueves porque tenía una entrevista de trabajo, ya hemos enviado CV y le llamaron en seguida, lo cual es una buenísima noticia; así que pidió un día de vacaciones para poder realizar la entrevista, que al final hizo el sábado pero bue, eso que nos llevamos nosotros estando juntos un día más.
Creo que fue el sábado que su ex cuñado le llamó, otra vez, por un tema de una moto que le sacó de BMW o que sé yo exactamente como iba el tema, el hecho es que a día de hoy no están los papeles como deberían estar. Le colgó, o no atendió, diciéndome que ya lo llamaría esta semana. Yo ví que le enviaba un sms cuando estábamos sentados en la mesa comiendo, lo ví, pero no quise darle mayor importancia, en el fondo no la tendría si él no actuará a escondidas; si me dice que no le atiende que le chupa el chupa chup, que continue con esa actitud y si no, que no vaya de sobrado, no es más ni menos hombre por hacer una cosa u otra, pero consecuente con lo que se dice, sí es de hombre.

El hecho es que ya le había llamado hacía una semana pero, al parecer, no le interesó, apeteció, lo que fuera, solucionar el tema rapidito, de ahí que el ex cuñi, insistiera.

Como decía el fin de semana, los 3 días y 3 noches pintaban y estaban resultando de lujo; el viernes su hermana y cuñado vinieron a cenar a casa; hablé con mi querida amiga de Buenos Aires (ella ya sabe quien es) y supe que iba a ser Tía Putativa!!, para Noviembre, con lo cual pensé y le comenté a Ro que debíamos sacar billetes lo antes posible porque no quería perderme la llegada del retoño; el sábado comimos con mis padres y fuimos al cine, más tarde Enrique vino a dormir con Marcos y nosotros a la nuestra; bien, la cosa iba bien.
Su despedida llegó, como de costumbre, hasta el momento y, cuando le veía marchar me encontré, simplemente, sientiendo como dentro de mi se encontraban varios sentimientos. Nada que ver con él, con el miedo, con temores ni paranoias. SImplemente, conflicto de sensaciones que me auguraban un futuro demasiado cercano.
Que yo no le dijera que me di cuenta del tema del sms, no significa que no lo tuviera presente y, no sería relevante, sino huvieramos discrepado ya en una ocasión al respecto de su antigua relación y lo que afecta en nosotros.

Mis conclusiones sobre ese tema las tengo clarísimas y se las hice saber a él, quizás no del mejor modo que podría haber tenido, pero lo hice y no he cambiado de parecer.
La situación es la siguiente:
esta divorciado, perfecto; pero lo está, por el amor de dios!, porque su ex mujer esta más presente en nuestra relación y su vida, que mi ex, cuando se supone que él tomó esa decisión convencido, sin amor en medio, al menos por su parte hacia ella y sin posibilidad, supuestamente, de retroceso?
La tengo hasta en la sopa, la puta madre!
Y hoy pasó lo que debía pasar tarde o temprano. Así, comentándome cosas que tiene por ahcer esta semana, me suelta, entre esto y aquello: - ¨...he de llamar a X porque he de darle su declaración de la renta¨. 
- ¿Que declaración de la renta?
- La suya, es que aún la recibe en casa y el otro día por messenger me preguntó si la había recibido y le dije que no, que ni la suya ni la mía.

Alto!
Messenger?

- Porqué no me dijiste que hablaste con ella por messenger?
- Sí te lo dije.
- No, no me lo dijiste.
- Bueno, te lo estoy diciendo ahora, no?!
- No, no me lo estás diciendo ahora, bueno, da igual.
- Seguro que da igual?
- Sí, sí, claro...

Como haya terminado la conversación es lo de menos, ha terminado, me ha enviado un mail diciéndome que me ama y yo le he contestado que sí, pero que no me cuenta lo que le interesa. A lo que ha respondido que ahora no me iba a poner celosa por eso...No estoy celosa, estoy rabiosa, ocultar es lo mismo que mentir!

Esto es así chicos: 
Sí, es importante que nos digáis cuando una ex mantiene contacto con vosotros, al igual que nosotras, si queremos (y atención a este queremos) os mantenemos al tanto de la aparición de nuestros ex.
Y si no nos lo contáis porque no es importante (menuda mierda de excusa), no la caguéis luego haciendo un comentario nada casual al respecto de ese contacto, supuestamente, absurdo.

En eso las mujeres somos más zorras (perdón por la expresión), pero sí bien es cierto que, al menos yo, si mantengo contacto con un ex, que sé puede resultar ¨interesante¨ de saber para mi pareja, o lo digo, o no se me escapan comentarios casuales ni en pedo.

De todas maneras, el tema de la ex me tiene los huevos cuadrados. 
No sé que sentimientos tendría pero que la tiene presente, sí es bien cierto. Joder, más que yo a mi ex y, supuestamente, yo sentía amor y él no. Pues si llega a sentir amor, mejor ni pensarlo.

No digo que no este sacando las cosas de contexto pero odio las mentiras y ocultar datos que, él puede ciertamente que no considere importantes, pero también sabe que para mí sí lo son, vendría a ser una mentira, a mis ojos. Y es lo que ha hecho. 
La excusa de que no es importante...haber lindo!, que yo también sé poner esa excusa, y sé cuando la digo en tono A o en tono B.
No me sirve. Lo siento.
Se nota, de todas formas,  que la primera bocanada de pasión ya esta desapareciendo.

Tras esos mensajes en el que mi último decía: ¨Descansa lindo. Si eso ya hablamos más tarde. Bs¨; él se ha estirado, imagino, a hacer la siesta y yo, estoy escribiendo en mi blog. Cero remordimientos, al menos por su parte. Yo sigo desquitándome, aunque sea para mi misma.

Esto es así: la próxima vez que yo mantenga un encuentro casual y absurdo, no le informo y listo, porque haberlo lo habrá, seguro; quizás la culpa es realmente y solo mía por darle importancia al hecho de tener noticias del boludo y querer que lo sepa. Por querer mantenerle informado de todo...puede que su actitud sea la correcta, pero por la contra, mi ex no toca tanto la moral como la suya, con lo cual, si a él le importa un huevo, a mi no!

Sea como sea la única verdad hasta el momento es que cuando parece que todo esta de 10, siempre pasa algo que lo jode.
Me rindo....no sé que quiere la vida de mi.





Leer más...

Y la vida sigue...igual

| 0 motivos para comentar
No me queda tiempo para escribir y repetirme diciendo que estoy en un momento mágico, incríble, inigualable, un sueño hecho realidad.
No me queda tiempo porque cuando no estoy con él, me cuesta tremendamente concentrarme en nada, me resulta casi inevitable, no pensar en él, añorarle, extrañarle y desearle.
No me queda tiempo porque si no estoy con él, o pensándole, no me queda otra que dedicarle tiempo a mi trabajo, el cual arrastro a con mucho esfuerzo pues necesito toda la capacidad de mi cabeza y como que ésta no esta para estas cosas; y, sobre todo, estar con mi hijo, al que le debo agradecer enormemente su apoyo y comprensión en estos momentos pues, a pesar de su edad y de ser consciente de que desde que conocí a mi príncipe he estado algo despistada, ausente y con ganas de volar para estar a su lado, solo ha hecho que apoyarme, comprenderme y no reclamar más atenciones ni tan siquiera, quejarse.

No tengo tiempo de escribir para plasmar este momento tan idílico que estoy viviendo pero, al final, saqué unos minutos para ello, porque no quiero imaginar mirar entre mis recuerdos hechos palabras y no revivir con cada frase lo hermoso de mi presente.

Seguimos juntos, enamorados y viviendo a pleno el tiempo que podemos compartir.
la semana pesada pasó el fin de en Barcelona con mi hijo y conmigo; ciertamente no pudimos hacer demasiado ya que mi hijo enfermó pero, sinceramente, a mi me sobra todo, tenía lo que más quiero conmigo: mi hijo y él!, que más podía pedir.
Domingo noche, despedida y siguen doliendo, siguen creando un vacío en mi que no se me va hasta que no vuelvo a estar a su lado.
Sin embargo, debo reconocer que me gusta ver que mis sentimientos hacia él son tan reales, profundos y sinceros; que no se han ido mermando como podría haber pasado de haber sido un capricho, una aventura, sin necesidad de haberlo sabido yo, como me ha pasado, alguna vez, anteriormente.
Obviamente no me emociona despedirme y tener que pasarme uno día, dos, tres, los que sean, sin él, sólo digo que me tranquilizó sentir muy dentro mío que se me caía el mundo encima cuando le veía alejarse; pero ya no quiero seguir comprobando y cerciorándome de que lo nuestros es nuestro y es verdadero.
Ya hemos mantenido aquella conversación de la que dependían muchas de mis decisiones, aquella conversación en la que debía saber hacia donde debía de dirigir mi camino y, por suerte para mi, lo mejor y más importante es que, de momento, mi camino es el mismo que el suyo y hemos decidido que compartiremos nuestros días, en principio, en Barcelona.
Soy consciente que del dicho al hecho hay más que un buen trecho y sé, que no me queda más que esperar y ser paciente, ir cerrando los temas necesarios para que él pueda venir sin demasiados dolores de cabeza, dejando arreglado lo máximo posible, sino, todo lo que quiere y le parece necesario dejar zanjado antes de dar ese paso pero, llamarme egoísta, caprichosa y algún que otro adjetivo que seguro se os ocurrirá pero quiero que se mude ya mismo. Mañana, porque hoy ya es de noche y lo veo complicado pero, porque esperar? que pasa con ahora?...lo sé, menos mal que él tiene dos dedos de frente.

Esta semana viajé el martes para dormir una noche a su lado, me presumía incapaz de aguantar hasta mañana, día en el que viajo de vuelta para estar juntos un fin de semana, ya que el lunes, volveré a la soledad de mi cama, de mi sofá y mi casa.
Verle hace que todo sea vuelva tremendamente fácil, que nada resulte demasiado cargante. 
Cuando le veo esperándome en el aeropuerto y camino acercándome hasta donde él se encuentra, voy repitiéndome y sabiendo con más seguridad que nunca, la suerte que he tenido de conocerle y de enamorarle como él me ha enamorado.

Fugazmente, se me pasa nuestra brevísima historia por delante y sonrío para mis adentros cuando recuerdo que breve es lo que la define; breve, intensa, pasional, sincera, eterna.
Breve porque a penas podemos presumir de estar juntos hace más de mes y medio; breve, porque a pesar de tener tan claro que queremos pasar el resto de nuestros días juntos, no hace ni mes y medio que nos conocimos; breve porque con todo, enfrentándonos a un futuro incierto pero arriesgándonos a vivirlo, sólo hace un mes y medio que nos amamos; breve porque fue el mes pasado cuando bajé, un domingo de un avión para conocerle, dejando que las horas y la noche nos embriagarán con la suma de las cervezas y el ron, acabando la noche uno en brazos del otro, despertándonos de la misma manera y dejando de lado nuestras obligaciones para seguir intimando. Fue durante nuestro paseo por el pueblecito donde me llevo a comer donde me percaté de que estábamos creando algo nuestro ya que caminábamos sin soltarnos, reíamos nerviosos, cómplices, durante la comida probé más sus besos que nada y, cuando salió el tema de volver a vernos, ambos ya lo habíamos decidido. Nuestros gestos en el coche, tanto a la ida como a la vuelta, eran más de dos personas que comienzan a compartir algo que de dos amantes que no piensan más allá que en ese momento: nos acariciábamos las manos, nos mirábamos de reojo y cuando lo hacíamos a los ojos sonreíamos, nerviosos.
Cuando me llevó tras comer, al aeropuerto para despedirnos, tal cual entramos salimos con la tarjeta de embarque, tarjeta que pasó a formar parte de un repertorio importante de vuelos  perdidos esos días.
Breve, porque esos momentos en los que nos estábamos enamorando, hacen a penas un mes que los hemos vivido.
Intensa porque casi la mitad de las noches las hemos pasado juntos; intensa porque los sms, mails y video conferencias son testigos mudos de cada minuto de nuestra historia. Intensa porque cada segundo que comparto a su lado más me enamoro de él.
Pasional porque no hemos sido capaces de ver una película entera, porque sus besos pueden con cualquier cosa, incluso podrían devolverme a la vida, de hecho, me han devuelto a la vida ya que antes de él estaba sumamente perdida.
Pasional porque sabe hacerme el amor como jamás nadie supo, ya que jamás antes sentí que me dieran tanto amor con cada caricia, con cada contacto de su piel, con cada orgasmo que me regala.
Sincera porque sé que estamos hechos el uno para el otro; porque le amo y sé que él me ama; porque le extraño cada segundo del día; porque le anhelo, le necesito y espero.
Eterna porque estoy convencida de que es el amor de mi vida y yo la princesa de sus sueños.

Mañana viajo a Madrid para encontrarme con él, nuevamente, para disfrutarle tres noches y dos días...debo hacer más esfuerzos por concentrarme cuando no este a su lado y realizar lo necesario para que se mude pronto y, así, de este modo, poder despertarme cada día entre sus brazos.

* Para mi príncipe: sé que esperas, quizás con más ganas que otras veces, ver y leer lo que he escrito en esta entrada por lo que te he comentado por teléfono que ha sucedido pero...tras hablarlo contigo me he dado cuenta de que ya le había dado demasiada importancia, mucha más de la que se merece, créeme, así que no pienso engrandecer más lo ocurrido, ni darle el protagonismo que no se merece. Te amo.


Leer más...